Si En septiembre de 2025, el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) emitió un fallo clave que ha reactivado el debate más históricamente candente del fútbol mexicano: el ascenso y descenso. Se trata de un tema que no solo toca lo deportivo, sino también lo estructural, económico y social de la Liga MX. Este desenlace tendrá repercusiones profundas para el futuro del balompié nacional.
1. ¿Qué decidió el TAS?
Seis equipos de la Liga de Expansión apelaron para que se reinstalara el sistema de ascenso y descenso de manera inmediata. Sin embargo, el TAS rechazó su petición, respaldando el acuerdo vigente que posponía el regreso de este mecanismo hasta la temporada 2026-2027.
Este fallo significa que, al menos por ahora, la Liga MX se mantiene como una liga “cerrada”: los equipos de la segunda división no podrán ascender ni los de primera descender en la temporada 2025-26.
2. ¿Por qué esta decisión es tan controversial?
- Desigualdad entre clubes: Para muchos equipos de la Liga de Expansión, la falta de ascenso representa una barrera deportiva y económica. La meta de subir a la máxima categoría se vuelve más lejana, a pesar de los esfuerzos deportivos.
- Modelo “cerrado” vs. mérito deportivo: Con este modelo, algunos críticos argumentan que la Liga MX se parece más a una franquicia que a una competencia deportiva abierta, lo que desincentiva la competencia real para algunos clubes.
- Intereses económicos: Hay quienes opinan que ciertos dueños de clubes de primera división tienen interés en mantener el statu quo, ya que la permanencia fija les brinda mayor seguridad financiera.
- Credibilidad del torneo: Aficionados y analistas señalan que la falta de ascenso puede debilitar la pasión y competitividad de la liga, especialmente para quienes desean ver “historias de superación” o el surgimiento de nuevos equipos.
3. Implicaciones para la Liga MX
- Negocios y finanzas: Para la FMF y los clubes de la primera división, mantener una liga sin riesgo de descenso puede significar estabilidad financiera a corto plazo. Pero también podría limitar el crecimiento a largo plazo, especialmente si se descuida la formación de nuevos proyectos.
- Desarrollo de talento: Al no haber ascenso inmediato, hay menos incentivo para que algunos clubes de la Liga de Expansión inviertan en infraestructura de alto nivel o academias competitivas, porque sus posibilidades de ascender están limitadas.
- Presión social y mediática: Este tipo de decisiones suele generar malestar entre aficionados, quienes pueden percibir que el sistema no es justo. Para la FMF, es un riesgo reputacional importante.
- Expectativas para 2026-2027: La promesa del retorno del ascenso genera expectativa. Los equipos que buscan subir tienen todavía un respiro para prepararse, al igual que la Federación para diseñar un modelo que realmente funcione y sea sostenible.
4. Reacciones y voces clave
- Varios equipos de la Liga de Expansión mostraron su descontento con el rechazo del TAS, argumentando que han cumplido en lo deportivo y en lo institucional para ser dignos de ascender.
- Por otro lado, dirigentes de la Liga MX defienden que el aplazamiento permite fortalecer la estructura y garantizar que los ascensos futuros se den con bases sólidas.
- En redes sociales y foros de fanáticos se ha encendido el debate: muchos consideran que el fútbol mexicano debería recuperar el ascenso como parte esencial de su identidad competitiva, mientras que otros creen que una liga más estable económicamente es una prioridad.
5. ¿Qué se puede esperar de aquí en adelante?
- La temporada 2026-2027 se ve clave: será la prueba de fuego para el regreso real del ascenso y la validación del sistema que la FMF y los clubes diseñen.
- Es probable que algunos equipos de Liga de Expansión intensifiquen su preparación institucional y deportiva para estar listos para cuando sí llegue la oportunidad de subir.
- La presión de los aficionados crecerá: si el ascenso no se implementa de forma justa o no cumple con las expectativas, la FMF podría enfrentar críticas muy fuertes.
Conclusión
El fallo del TAS es más que una simple decisión legal: representa un momento definitorio para la Liga MX. Mantener el sistema cerrado garantiza estabilidad, pero puede estar costando el espíritu competitivo y aspiracional que muchos consideran esencial en el fútbol mexicano. La verdadera prueba llegará en la temporada 2026-2027, cuando veremos si el ascenso regresa con firmeza o si se convierte en una promesa más.
